NO creerse todo lo que nos cuenten, ni todo lo que nos digan. NO aceptar como válido todo lo que nos impongan. Pensar dos veces antes de decir siempre que SÍ.
Ahí fuera hay personas que parecen decir que NO… NO a las falsas democracias. NO a la dictadura de los mercados, NO a todos los sistemas enquistados y económicamente tan violentos. Lo que hay detrás de cada NO lo decide cada pueblo o cada sociedad… Lo decide cada uno. Acordemos entonces escribir nuestras propias pancartas: NO a la cultura de suplemento dominical… NO a que todo se haga espectáculo para poder ser algo. NO a lo políticamente correcto, NO a creer que lo mejor es siempre lo que se hace más visible. NO a las modas. NO a las sociedades que dictan normas. NO a los prejuicios. NO a la imposición de lo moderno.
Decir NO como un primer intento de estimular el sentido crítico. Decir NO y potenciar la capacidad crítica como eje de la libertad de acción y pensamiento.








